Josep Ramoneda y José María Ridao

slidder Josep Ramoneda

La izquierda frente a la sociedad postdemocrática

08 de noviembre de 2012

Horas antes del inicio de la campaña electoral catalana, el auditorio de RBA acogió el diálogo entre Josep Ramoneda y el periodista José María Ridao, reunidos a raíz de la publicación de La izquierda necesaria, el último libro de Ramoneda. Entre los asistentes se encontraban personajes del mundo de la cultura como el empresario y mecenas Antoni Vila-Casas, y también políticos como el consejero de Cultura Ferran Mascarell, el líder de ICV-EUIA, Joan Herrera y el socialista Joaquim Nadal, entre otros.

Ramoneda lamentó que la izquierda no sepa adaptarse a la nueva situación, por lo que considera necesaria una seria reflexión sobre la reconstrucción de la izquierda. Siguiendo este hilo, el escritor y diplomático José María Ridao planteó cuáles son los sujetos del cambio, ya que la “mítica clase obrera” ya no existe.

La falta de espacio para la política, la pérdida de espacios públicos, el derecho a decir no libremente y la creciente desigualdad entre los ciudadanos fueron los temas que repasaron, y citaron en más de una ocasión a Jorge Semprún, (a quien consideran su hermano mayor intelectual), quien formuló con buen tino aquello de “la clase obrera se dio cuenta mucho antes del desastre que era el comunismo”.

Los dos autores abordaron con ahínco el análisis de la coyuntura económica actual. Ramoneda comentó que “la utopía de la invisibilidad ha fracasado”. Argumentó que la crisis imposibilita hacer invisible lo que estorba, y como ejemplo habló del movimiento 15-M y del mérito de haber colocado en la agenda política y mediática la tragedia de los desahucios, y admitió que hay que saber conectar con todos los que trabajan para lograr un cambio en la sociedad.

Respecto a la globalización y las nuevas tecnologías, José María Ridao lanzó la idea de que “hubo una abdicación de la política cuando se optó por la desregulación económica”.

El descrédito de la política por no saber poner límites para proteger a los ciudadanos, la ausencia de alguien que genere proyectos en el seno de la llamada izquierda, fueron las ideas que también sacaron a relucir la cuestión de las elecciones catalanas y la independencia, una palabra que no obviaron y que trataron con la agudeza que desprenden sus escritos.